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Los comportamientos financieros que dañan tu negocio

Descubre cuáles son las cuatro creencias que te provocan comportamientos que dañan tu negocio, y cómo evitarlos.

Tu relación con el dinero

Todos nos relacionamos de manera diferente con el dinero.

La forma en que administras (o no administras) el dinero, generalmente está condicionada por creencias profundamente arraigadas que has aprendido a lo largo de tu vida.

Desde lo que escuchaste mientras crecías, hasta tus finanzas personales como adulto.

De manera inevitable, tu relación con el dinero se ve impulsada por estas creencias, lo que influye en cómo manejas las finanzas de tu negocio y en los comportamientos financieros.

Y desafortunadamente, esa relación entre creencias y manejo de las finanzas no siempre es una relación sana.

A lo largo de los años he podido comprobar algunos de los obstáculos personales que los propietarios de pequeños y medianos negocios tienen sobre sus finanzas.

En la mayoría de los casos, son comportamientos inconscientes pero que dañan sus negocios.

Estas creencias generan comportamientos negativos que pueden afectar seriamente a tus objetivos comerciales y de crecimiento.

Las 4 creencias sobre el dinero que se repiten

Por extraño que parezca, hay cuatro creencias que se repiten en la gran mayoría de los casos:

  1. «No monté mi negocio para ocuparme de las finanzas».
  2. «No necesito manejar las finanzas de mi negocio, para eso está mi gestor».
  3. «Si necesito gastar en mi empresa, simplemente lo hago porque está ayudando a mi negocio».
  4. «No quiero endeudarme, por poco que sea, porque eso nunca sale bien».

Estas creencias generan comportamientos negativos que pueden afectar seriamente a tus objetivos comerciales y de crecimiento.

¿Cómo puedes actuar ante estos comportamientos nocivos para tu negocio?

Evitar la responsabilidad

«No monté mi negocio para ocuparme de las finanzas».

Probablemente puedas empatizar con esta afirmación. Esta respuesta la escuchamos muy a menudo, sobre todo, de clientes que quieren evitar la información financiera que es vital para su empresa.

Y esto es así porque es probable que hayan iniciado su negocio con pocos conocimientos financieros.

Y cuando no sabes lo que no sabes, el comportamiento más común es ignorarlo por completo. ¡Total, mientras haya dinero en el banco…! ¿De qué voy a preocuparme?

Como dueño y líder de tu negocio, no puedes evitar el dinero o los números. Al menos si quieres que tu negocio perdure en el tiempo.

Ahora bien, el dinero y los números harán que les prestes atención cuando las cosas se pongan tan feas que no tengas más remedio que mirarles más de cerca.

Entonces, ¿por qué no hacerlo antes? ¿Por qué esperar a que eso ocurra? ¿No sería mejor tener una actitud proactiva que reactiva?

Si no sabes por dónde empezar, no te preocupes, te podemos ayudar a hacerlo.

El dinero y los números harán que les prestes atención cuando las cosas se pongan tan feas que no tengas más remedio que mirarles más de cerca.

Ceder la responsabilidad

«No necesito manejar las finanzas de mi negocio, para eso está mi gestor».

Unido a evitar la responsabilidad está cederla a un “experto”, incluso si es alguien de tu equipo que sabe administrar el dinero un poco mejor que tú.

Aquí la pregunta es: ¿Estás renunciando o delegando tus finanzas?

Es decir, ¿Le pasas la responsabilidad a tu gestor y esperas que él te proporcione los datos que necesitas para gestionar tu negocio con éxito? ¿O sabes leer las finanzas tú mismo?

Muchos propietarios de pequeñas empresas ceden su responsabilidad ante el dinero.

Aunque esto es más proactivo que evitar los números por completo, sigue siendo una posición de riesgo alto.

Y es así, porque hasta que realmente comprendas los números y sus estados financieros clave, no tendrás el control de tu negocio.

Si no sabes cómo has llegado hasta donde estás, entonces no puedes detectar anomalías ni tomar decisiones, con datos objetivos, que te permitan llevar a tu empresa a donde quieres que vaya.

Por eso, animamos a todos nuestros clientes a que se hagan cargo de sus finanzas.

Hasta que realmente comprendas los números y sus estados financieros clave, no tendrás el control de tu negocio.

Gastando al azar

«Si necesito gastar en mi empresa, simplemente lo hago porque está ayudando a mi negocio».

No hace mucho, nos dimos cuenta de la alta rotación de herramientas que había en el almacén de un cliente nuestro.

Cuando le pedimos que nos pasara un control de las herramientas que se pierden o estropean en un mes, se dio cuenta de la gran cantidad de dinero que se estaba perdiendo por un mal uso y el poco control existente.

Hasta ese momento, nadie había reparado en el alto coste que supone una mala gestión de un almacén durante todo un año, en esa empresa.

Cuando faltaba alguna herramienta, simplemente se compraba. Ni siquiera se comunicaba. Como hacía falta para el negocio, se compraba y ya está.

Después de realizar un seguimiento de los gastos, y compartir con su equipo cuánto dinero se estaba destinando a las herramientas y de qué otra manera se podría estar usando ese dinero, todo comenzó a cambiar.

Nuestro cliente se dio cuenta de que su propio comportamiento de gasto estaba enviando un mensaje equivocado a su equipo sobre el valor de sus materiales.

Su comportamiento estaba influyendo en el comportamiento de los demás.

¿Te ocurre a ti algo parecido? Si es así, ahora está a tiempo de tomar acción. Si no sabes por dónde empezar, llámanos y te orientaremos.

Tu comportamiento con respecto al dinero y su falta de control puede contagiar a todo tu equipo.

Aversión al riesgo

«No quiero endeudarme, por poco que sea, porque eso nunca sale bien».

Este comportamiento, el de la aversión al riesgo, es de los más sutiles e indetectables.

Ser reacio al riesgo está tan integrado en el sistema de valores de muchas personas que a menudo puede parecer un comportamiento saludable.

Porque, después de todo, ¿no se trata de proteger tu negocio? Pues sí y no: me explico.

Por un lado, la deuda puede aumentar la vulnerabilidad de tu empresa, en caso de recesión o crisis económica.

Pero por otro lado, el dinero prestado puede proporcionar el apoyo que tu empresa necesita para crecer más rápido y brindarte un mayor retorno de la inversión.

Por eso, hay que ser prudentes a la hora de adquirir deuda. Pero sabiendo el riesgo y teniendo datos, a veces es aconsejable endeudarse para crecer.

Ser reacio al riesgo está tan integrado en el sistema de valores de muchas personas que a menudo puede parecer un comportamiento saludable.

¿Necesitas ayuda para mejorar tus comportamientos financieros?

Si llegados a este punto te identificas con algunos de los comportamientos descritos anteriormente y quieres comenzar a cambiarlos, te podemos ayudar.

Reserva una llamada con nosotros y hablemos de cómo te podemos ayudar con tu negocio y empresa.

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